

La masía es un extraordinario punto de partida y de llegada para pequeñas y grandes excursiones, un refugio acogedor y confortable no sólo para un visitante de paso sino también para quien quisiera pararse durante un período más largo al descubrimiento de las bellezas de la tierra de Apulia.
La Hacienda de turismo rural se halla en Rutigliano, al sureste de Bari, aldea agrícola por vocación, en un territorio diseminado de viñedos y entoldados. Paisaje modelado por suaves colinas, es atravesado al este y al oeste por dos surcos erosivos, las lamas, que delimitan una faja de tierra en que halla la pequeña aldea, de origen medieval.

Rutigliano, al igual que muchas pequeñas aldeas del sureste de Bari, le permite al visitante un interesante viaje al descubrimiento de bellezas paisajísticas y culturales:
- la rica Bigetti, ciudad conocida por los ajuares alfareros de su necrópolis, cuyos hallazgos sepulcrales son fechables entre finales del siglo siglo VII y el siglo IV a.C.;
- la torre bizantino-normanda, de 34 metros de alto y con base cuadrangular de 8.3 x 8.3 metros de ancho; - el antiguo burgo en que pueden admirarse las callejuelas medievales con sus típicas casas blanqueadas cuyos estratos de yesones dan una idea de la vetustez de dichas viviendas, al lado de los palacios señoriales: Antonelli, De Franceschis, Pappalepore, dei Diamanti (de los Diamantes), todos ellos fechables entre el siglo XVII y el siglo XIX.
La maestría de los artesanos asì como la excelente calidad de la arcilla dan nacimiento aùn hoy en día a los llamados “figuli”, una preciosa vajilla en terracota que exalta el sabor del alimento, regalándole una cocción del sabor antiguo.
El visitante no podrá sino quedar encantado por la belleza áspera y al mismo tiempo dulce del territorio: suaves colinas, paisajes soleados y pétreos que se van perdiendo hacia la línea del horizonte, ahí abajo, hacia el mar.
En los alrededores, un mar cristalino, donde costas arenosas alternan a acantilados impresionantes: Bari, Torre a Mare, Polignano a mare, Monopoli, la blanca Ostuni, la espléndida Valle de Itria y aún las Grutas de Castellana, los Trulli de Alberobello, Locorotondo, Cisternino regalan paisajes sugestivos diseminados de piedra y tapias de mampostería en seco a pérdida de vista, donde el blanco de las casas contrasta con una naturaleza salvaje.
Castillos y torres normandas, misterios medievales y atmósferas fuera del tiempo, maravillosos basílicas, pequeñas iglesias rurales trazan un itinerario turístico a medida del visitante.

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- Salida desde Rutigliano en dirección a Bari;
- Visita del Castillo, de la Basílica de San Nicola (San Nicolás),
de la Catedral y del casco antiguo;
- Salida para la comida en un restaurante del territorio de Castellana;
- Visita de las grutas con guía;
- Regreso a Rutigliano. |
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- Salida desde Rutigliano;
- Visita del casco antiguo de Alberobello, del
Trullo Sovrano y de la Catedral;
- Salida en dirección a la ciudad blanca: Ostuni, con visita del casco antiguo y de la Catedral;
- Regreso a Rutigliano. |
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Salida desde Rutigliano;
- Visita del Museo Jatta, de la Catedral y del casco antiguo de Ruvo di Puglia;
- Visita de Castel del Monte;
- Regreso a Rutigliano. |
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- Salida desde Rutigliano;
- Visita del casco antiguo de Locorotondo;
- Visita de la "Cantina Sociale Cooperativa" (Bodega Cooperativa Social) de Locorotondo;
- Visita del casco antiguo de Martina Franca;
- Regreso a Rutigliano. |
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